Las exportaciones españolas

Desde inicios de la actual crisis económica en 2008, la economía española ha experimentado una significativa expansión de sus exportaciones al tiempo que ha reducido con mayor intensidad las importaciones. El resultado ha sido una disminución del tradicional déficit comercial español.

Entre enero y julio de 2013, el crecimiento de las ventas exteriores fue de un 8%. Esta expansión se debe, en primer lugar, a un aumento del número de empresas que exportan. En total son un 9,5% más; y, un 6,7% lo hacen de manera regular. Esta mayor presencia de las empresas españolas en el exterior se debe en mayor medida al crecimiento de la economía internacional que al declive de la nacional. Durante los años 2009-2011, de menor crecimiento internacional, se contrajo el número de empresas internacionalizadas.

En segundo lugar, la contracción salarial y de costes ha mejorado la competitividad precio de los productos españoles en los mercados internacionales. También ha contribuido a ello la mejora de la productividad, especialmente la productividad aparente del trabajo.

En tercer lugar, han crecido de un modo significativo los mercados emergentes. El crecimiento económico de estos países, ha sido aprovechado por una parte de las empresas españolas, favoreciendo así una ligera reorientación geográfica de las exportaciones españolas.

Gracias a todo ello, si el año pasado el déficit comercial fue del 3% del PIB, este año podría llegar al 1%. Un dato muy lejano del 10% de déficit de los años de expansión.