Prácticas empresariales e inserción en el mercado de trabajo francés

PRACTICAS EMPRESARIALES E INSERCIÓN EN EL MERCADO DE TRABAJO

Según una encuesta llevada a cabo por el CEREQ, algunas de las prácticas que los estudiantes de la enseñanza superior francesa llevan a cabo tienen un alto contenido formativo, además de ser gratificantes. Son prácticas que, en general, aumentan la probabilidad de encontrar un empleo en la misma empresa en la que se han llevado a cabo.

En algunos casos, las prácticas llegan a considerarse una experiencia profesional, teniendo una incidencia positiva sobre la evolución profesional y salarial. En ocasiones, son un determinante importante de la inserción profesional de los estudiantes.

Pero éstas no son el único tipo de prácticas que pueden extraerse a partir de la experiencias de los estudiantes francés que ha sintetizado el Estudio del Centro de estudios e investigación sobre las cualificaciones (CEREQ).

Cuatro son los tipos de prácticas a las que están confrontados los estudiantes franceses. Las más gratificantes, se caracterizan por una aplicación de los conocimientos y habilidades adquiridas durante la formación, así como por una estrecha relación con el tutor de la empresa. Esta relación suele prolongarse más allá del periodo de prácticas. La retribución también suele ser más elevada (igual o superior a 250€ por mes). Se trata en muchos casos de prácticas obligatorias dentro de los planes de estudios. Suelen representar el 42% de las prácticas llevadas a cabo.

El segundo tipo de prácticas representan el 10% del total. Los contactos con el tutor son menos frecuentes que en el caso anterior, sin llegar a una situación de total aislamiento. Si las anteriores están presentes en las Escuelas de Negocios, las Ingenierías y los Masters en general, este segundo tipo de prácticas es propio de los estudios de Administración de empresa y de Economía.

El tercer tipo los constituyen las prácticas con una duración inferior a los tres meses. Las llevan a cabo los estudiantes de los primeros años universitarios. Representa el 35 % del total y son poco gratificantes. El 13% restante se caracteriza por la escasa o nula relación con la titulación estudiada.