Covid-19 y desigualdades económicas

Las expectativas de vida saludable y las tasas de morbilidad y de mortalidad manifiestan diferencias sistemáticas entre los poblaciones ricas y pobres, tanto a nivel de comparaciones internacionales como en el interior de un mismo país.

Las poblaciones pobres viven en condiciones materiales de peor salubridad en términos de nutrición y de cobertura de otras necesidades básicas que repercuten negativamente en sus condiciones de salud. Además, en condiciones normales, no disponen de un acceso suficiente a los servicios de salud y, en condiciones de crisis económica y sanitaria, la vulnerabilidad se acrecienta. Bajo estas circunstancias, es muy previsible que el riesgo de morbilidad y de mortalidad asociada con COVID-19 sea significativamente elevada.

La perpetuación de la pandemia, la incertidumbre asociada a las consecuencias del virus, los efectos de la crisis económica y el desconocimiento de la eficacia de las respuestas políticas nacionales e internacionales pueden agravar la morbilidad y mortalidad y las condiciones materiales de vida de amplias capas de población tanto a nivel internacional como en el interior de los países, incluidos aquellos con alto nivel de ingresos.

Como consideran Faheem Ahmed, Na’eem Ahmed, Christopher Pissarides, Joseph Stiglitz, se hace necesario que una parte significativa de recursos financieros y sanitarios se determinen con el propósito de reducir las desigualdades en lugar de exacerbarlas(1).


  1. Why inequality could spread COVID-19, Faheem Ahmed, Na’eem Ahmed, Christopher Pissarides, Joseph Stiglitz, Lancet Public Health 2020, April 2, 2020, https://doi.org/10.1016/S2468-2667(20)30085-2